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ROBIN DE LOS BOSQUES

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta es una de las mejores películas de aventuras de todos los tiempos, y la mejor adaptación cinematográfica sobre la vida del legendario héroe de las baladas inglesas de finales del siglo XIV y principios del XV....!! Robin Hood!!... Sustituyendo a William Keighley, Curtiz toma las riendas del proyecto con una maestría narrativa y un sentido del espectáculo realmente abrumador. Robin Hood es una leyenda en torno a la cual se funden toda suerte de improbables historicismos y  fuentes documentales, que no aciertan a establecer si en verdad existió alguien similar, o si no se trata más que de una amalgama de personajes populares aderezados con el punto justo novelesco. Por supuesto, lo que ha trascendido ha sido la obra de Howard Pyle, que ejercía de crisol de todas las aventuras que salpicaban la vida de este héroe vestido de verde, incluso aquellas de Alejandro Dumas en su ‘El Príncipe de los Ladrones y Robin Hood el Proscrito’. En realidad, Robin no es más, ni menos, que una representación poética del sueño de los pobres, de que un valiente de la cara por ellos cuando los poderosos les dejan sin razones para existir. Robin Hood es un icono anarquista puro, un luchador díscolo pero encantador, capaz de robarle los anilllos a una marquesa rica, mientras con su sonrisa logra que no le odien por ello. ¿Y quién mejor que el incomparable Errol Flynn para encarnar, de manera proverbial, a este encantador ladrón de buen corazón? Nunca le he considerado un actor de raza, porque ni lo era ni lo necesitaba. Flynn era un pedazo de carne arrolladora, un animal pleno de vida, sinvergüenza y vividor, entrañable y gamberro. Nunca nadie pudo, ni podrá, jamás igualarle, porque había nacido para este papel. A sus 29 años se encontraba en un estado de forma asombroso, un verdadero atleta y un rompecorazones, un saltarín con una carcajada inolvidable. Él se calzó las polainas verdes sin los complejos que luego demostraron otros, y se erigió en la imagen suprema de la virilidad. A su lado, nunca Olivia de Havilland, que por entonces contaba con 22 años, estuvo tan guapa, nunca. Ni siquiera en ‘Lo que el viento se llevó’. Confieso que vi esta película cuando yo era pequeño y desde entonces me enamoré por completo de esta Marian de ojos enormes y brillantes, de rostro duro pero dulce. Ambos actores formaron una de las parejas artísticas más famosas de su tiempo, y aquí su relación es algo así como la cumbre del romanticismo en el cine de años treinta.
 


¿Quién no conoce la historia de Robin Hood?... El director Michael Curtiz realizó junto a William Keighley una nueva versión del famoso héroe y forajido inglés medieval. En esta versión, la historia se centra en Robin de locksley, un joven que decide volver a Inglaterra después de combatir en las Cruzadas contra los infieles. Juan sin Tierra, el hermano del Rey Ricardo I, ha usurpado el trono y gobierna de forma tirana y despótica. Robin empezará a crear un plan para rebelarse contra Juan y poder devolverle la corona al verdadero rey de Inglaterra, para ello se refugiará en el bosque de Sherwood. Después, se enfrentará contra el infame rey usurpador, comenzando una batalla de la que podría no salir vivo...

 

Esta es la única vía de Robin para honrar a su rey.

 


"Robin de los bosques", es una película de Michael Curtiz y protagonizada por Errol Flynn, Olivia de Havilland y Basil Rathbone... El autor de “Robin de los bosques” es el austriaco Erich W. Korngold que forma con Max Steiner y Alfred Newman el triunvirato de los padres fundadores de la música de cine, el trío que sentó las bases en los años 30 del siglo XX de lo que iba a ser ese nuevo arte que llegó con el cine sonoro: la música compuesta para la gran pantalla. es de Korngold.  Algunos especialistas consideran a Korngold el autor más prestigioso con el que ha contado el mundo de la banda sonora en toda su historia. Fue pupilo de Richard Strauss y de Mahler y con apenas once años estrenó en el Teatro Imperial de Viena su primer concierto. En los años siguientes se convertiría en una de las grandes figuras mundiales de la música clásica. En 1934 el famoso director escénico alemán Max Reinhardt reclamó sus servicios para adaptar la música de Mendelssohn en una producción cinematográfica que dirigía junto a William Dieterle de “El sueño de una noche de verano” de Shakespeare. Los ejecutivos de la Warner aprovecharon la visita de Korngold para ficharle para el estudio, conscientes de su prestigio y de la importancia que la música de cine estaba tomando como parte creativa de las películas. Korngold impuso su categoría para lograr un contrato bastante inusual en la época por el que tenía libertad total para realizar sus composiciones y para elegir las películas en las que participaba. Korngold... Su debut en Hollywood sería “El capitán Blood”, la primera de las varias películas en las que colaboró con el director Michael Curtiz y el actor Errol Flynn. Con esa banda sonora el músico austriaco impuso el estilo que sería habitual en sus partituras y que adoptarían también la mayoría de los compositores de cine de la época. Un estilo basado en la espectacularidad orquestal y en su habilidad sinfónica, llena de variaciones de increíble riqueza melódica. Al principio Korngold no quiso instalarse en Hollywood. Viajaba a Estados Unidos para realizar sus trabajos para el cine pero en cuanto terminaba regresaba a Viena para seguir componiendo sus obras de ópera y concierto. En 1938 fue llamado por la Warner para crear la música de la nueva producción de aventuras protagonizada por Errol Flynn: “Robin de los bosques”. El compositor viajó a Estados Unidos, leyó el guión y habló con el director pero acabó rechazando la propuesta, pues prefería acabar una pieza de concierto en la que estaba inmerso. Iba a regresar a Viena cuando recibió una llamada de su padre. En su ausencia, Hitler se había anexionado Austria y, dado que Korngold era judío, todos sus bienes habían sido confiscados y varios de sus familiares llevados a campos de concentración. Se puede decir que “Robin de los bosques” le había salvado la vida y quizá por ello creó para la película una de las grandes obras musicales de la historia de la banda sonora. El compositor vio en el argumento una clara alegoría contra la tiranía que en aquellos momentos representaba Hitler y se implicó con gran pasión en el proyecto. El tema principal, vigoroso y alegre, refleja los valores esenciales del personaje interpretado por Errol Flynn: El heroísmo y la nobleza. A partir de ese tema, que ya suena en los títulos de crédito, se desarrolla todo el arsenal melódico de Korngold. La música, más que subrayar las imágenes o crear un fondo emocional, se pega a ellas casi como si fuera una ópera, reaccionando con sus notas a lo que vemos en pantalla. Hay momentos de extraordinario colorido orquestal que engrandecen la aventura, tales como el rescate del héroe a punto de ser ahorcado, el torneo de arqueros o el duelo final a espadas. La música de aventuras, no obstante, se relaja en algunos pasajes como en el bonito tema de amor de Robin y Marian. Gracias a esta partitura Erich W. Korngold ganó su segundo Oscar y ya desde el momento de su estreno fue considerada una obra maestra de la banda sonora, esencia misma de la música de aventuras y una referencia a seguir por otros autores. “Robin de los bosques” se ha utilizado numerosas veces como ejemplo de cómo la música puede aumentar con creces la experiencia cinematográfica. Instalado ya en Estados Unidos, Korngold siguió trabajando con la Warner en especial para película de aventuras como “Juárez” o nuevos títulos de Errol Flynn como “La vida privada de Elizabeth y Essex” o “El halcón del mar”. En los años 40 compuso diversos dramas protagonizados por Bette Davis.

 


Esta película por muchos años que pasen, es una maravilla. Yo la vi cuando era muy joven y después, la he visionado varias veces y no me canso.... !! Que decir de Olivia de Havilland !!.... Creo que es una de las actrices mas bellas de la historia, aunque a veces los "looks" de época y papeles de mujer tan dulce y abnegada no permitieron que se luciera en todo su esplendor. De todas formas, gracias a su buena salud pudimos ver su rostro durante mucho tiempo y no hay mas que ver la entrevista que dio para una edición de aniversario de "Lo que el viento se llevo" para comprobar que es "la abuela mas guapa del mundo". Solo una actriz de genio como ella pudo sobrevivir a tantos papeles de mujer buena... Claro es que sus mujeres buenas jamás son tontas, y eso las convierte en humanas y reales. Sobre Errol Flynn es toda una leyenda, un gran actor y una gran persona a pesar de todos las rumores de diversa índole que se han escrito sobre él. Errol Flynn es el mejor Robin Hood que ha habido y que habrá... Algunos directores de películas de acción de nuestros días deberían verla y después echarse a llorar de lo malos que son, con todos los recursos que tienen en sus manos y los bodrios que hacen con la ayuda nefasta de las nuevas tecnologías.. Cierto que las situaciones narradas rayan por momentos lo increible, los soldados proscritos de los bosques reales de Sherwood afrontan las batallas con el ánimo del simpático borracho con ganas de juerga, o que los pintorescos y coloristas disfraces de los personajes de la cinta, sabiamente retratados y realzados por la cámara del prestigioso colaborador habitual de Curtiz, Sol Polito. En el mismo año que Curtiz rodó "Ángeles con caras sucias", su Robin de Locksey robó nuestros corazones, más incluso que cuando leímos alguna vez las aventuras de este mito de la tradición británica, mitológico o real, extraídas de los escritos anónimos medievales y sus 30 baladas extraídas de "The Gest of Robin Hood".

              

                           

Will Scarlett, el fraile Tuck, Little John y Robin Hood fueron y serán un ejemplo a seguir... con permiso de Michael Curtiz en las lides cinematográficas y la maravillosa partitura de Erich Wolfang Korngold. En el año 1191 el rey de Inglaterra, Ricardo Corazón de León, el mismo que inspirara también la novela de Walter Scott "Ivanhoe", marcha a tierra santa a luchar contra los infieles en la 3ª cruzada, delegando su reino en la persona de su noble amigo Longchamps para irritación y resentimiento de su pérfido hermano Juan, aquel a quien la historia apodó Juan Sin Tierra...Durante su ausencia su resentido hermano Juan pergeña un plan para usurpar el poder, aprovechando además la circunstancia de que Leopoldo De Austria había apresado al legítimo monarca de Inglaterra... Para ello se vale de la inestimable colaboración de los barones normandos asentados en el condado de Nottingham encabezados por el noble sir Guy de Gisbourne, el torpe alcalde del condado y además del obispo de Black Canon. Pero un caballero noble y sajón llamado Robin de Locksey con su cuadrilla de sajones de los alrededores, se atrincherarán en los bosques de Sherwood formando una liviana guerra de guerrillas contra los ilegítimos y pérfidos usurpadores en su noble causa en favor de los pobres oprimidos por Juan y de la restauración del poder legítimo...Juan y Guy convocan un concurso de arqueros para atrapar a Robin, quien se ha enamorado además de una pupila real del ausente Ricardo, la noble normanda Lady Marian, asistida en todo momento por su institutriz Bess pretendida también por un proscrito sajón de la banda de Robin, Much "El Molinero".

Film emblemático de aventuras, de Michael Curtiz y William Keighley. Al primero se le atribuyen escenas de interior y al segundo las exteriores, las primeras que se ruedan. El guión, de Norman Reilly Raine y Seton I. Miller, se basa en las narraciones legendarias de Robin Hood, que aparecen citadas por primera vez en "Piers Plowman", de William Langland. Se rueda en Bidwell Park, donde se recrea el bosque de Sherwood, y en los Warner Studios, con un coste ligeramente superior a los 2 M de dólares, el más elevado de una cinta hasta entonces. Es nominado a 4 Oscar y obtiene 3: decoración, edición y música original Producido por Hal B. Wallis y se estrena el 25-IV-1938 en Estados Unidos.....El estreno en España se retrasa incomprensiblemente 10 años. La acción tiene lugar en el condado de Nottingham, en 1194, tras la 3ª Cruzada. Robert de Locksley es un noble sajón que se ve obligado a comportarse como un bandido cuando el príncipe Juan intenta usurpar el trono a su hermano Ricardo, apresado por Leopoldo de Austria. En los bosques de Sherwood toma el nombre de Robin Hood . Allí reúne a los sajones proscritos, perseguidos y desheredados. Con su apoyo se enfrenta a las ambiciones del príncipe Juan, se opone a los impuestos arbitrarios de Sir Guy de Gisbourne, roba a los ricos y ayuda a los pobres. La película está considerada como una de las más destacadas del cine de aventuras de todos los tiempos. Combina aventuras, acción, romance, drama y toques de comedia de humor, en un conjunto sorprendentemente. Suma secuencias, que explican hechos separados, ofrece escenas memorables como la llegada de Robin al castillo de Nottingham durante el banquete, la proyección de sombras del príncipe Juan y sus ayudantes en la pared cuando firman la condena a muerte de Robin, la yuxtaposición de la imagen del príncipe Juan preparándose para la coronación y la de Lady Marian en la celda, y por supuesto el inolvidable duelo final.

 

La música, de Erich Wolfgang Korngold, consta de 15 temas y 2 motivos principales. De aire solemne y sinfónico. La fotografía, de Tony Gaudio y Sol Polito, ofrece largos movimientos de grúa y espectaculares perspectivas panorámicas. La imagen de Errol Flynn queda ligada al personaje de Robin Hood. El éxito enorme de la película anima a la Warner a realizar dos films similares el año siguiente: "Dodge City" y "La vida privada de Elizabeth y Essex". Esta último con la ayuda inefable de un monstruo de la pantalla: Bette Davis. Mítico film de aventuras con una de las mejores parejas de siempre de Hollywood:  Errol Flynn y  Olivia de Havilland. Se dice que cuando rodó algunas secuencias Keighley y cuando Jack Warner vio las primeras tomas en exteriores, rodadas en Chico, California, lo despidió y contrató a Michael Curtiz, que ya había dirigido a Flynn en “El capitán Blood” y “La carga de la brigada ligera”. Era la cuarta vez que Errol y Olivia trabajaban juntos para la Warner de las nueve veces que lo hicieron juntos. En su momento fue la producción más cara de la Warner, llegando a dos millones de dólares en costes de producción. Consiguió tres oscars: mejor decoración, mejor música original y mejor montaje en el año en que “Vive como quieras”, obtuvo el premio a mejor película. La película es de una gran riqueza visual, con un espléndido color, en donde priman los colores vistosos y los verdes frondosos. El vestuario es de una gran variedad cromática. La figura del atractivo Errol Flynn, con su inolvidable vestimenta verde y su arco, articulándose en portavoz de los oprimidos, ha quedado para siempre grabada a fuego en la memoria colectiva de todos los amantes del cine. Olivia de Havilland se muestra en su línea, espléndida como siempre, encarnando a una Lady Marian noble pero no altiva. Su incredulidad hacia Robin y demás seguidores va dando paso hacia la comprensión. Va de menos a más; gana cuando sonríe y hace gala de un magnífico vestuario, merced a su espléndida silueta.

Aunque la película no tiene como objetivo profundizar en hechos históricos, ya que se trata esencialmente de un film de aventuras, muestra el ascenso de Juan, interpretado por Claude Rains, mientras su hermano Ricardo Corazón de León, se bate en las Cruzadas. Las escenas de la Corte, a pesar de su idealización y sus decorados, están muy bien realizadas. Curtiz articula una eficaz puesta en escena y demuestra que es uno de los mejores directores en escenas de masas, con muchos actores implicados, como la lucha en el castillo o el magnífico banquete. Sin llegar a cotas de obra maestra, la película es excepcional, divertida y de alto ritmo. Al decir de muchos críticos, la mejor versión de Robin Hood hasta la fecha. Hubo importantes cambios en el guión, dado que se había disparado el presupuesto. Por ejemplo, aunque los exteriores se filmaron en California, se importaron auténticos árboles ingleses para dar una sensación más realista. Se alquilaron todas las cámaras Technicolor existentes en Hollywood en 1938, que fueron once y se contó con el mayor número de especialistas utilizados hasta la fecha. Uno de los fallos más destacados son los de continuidad, en cuanto al número de flechas que lleva colgadas Robin, que nunca decrecen, a pesar de utilizar el arco en numerosas ocasiones... La lucha de espadas en las escaleras se considera uno de los enfrentamientos míticos del cine. El sorprendente plano en que la flecha de Robin parte en dos a la anterior de la diana, no contiene ningún truco cinematográfico. Se debe al disparo del especialista Howard Hill, que interpreta el capitán de arqueros del Rey que compite con Robin.

 

Rodada con un ritmo vertiginoso, la película cuenta con numerosas escenas de acción, la mayoría realizadas por Flynn, así como una buena dosis de humor sano y fresco. Aunque vista hoy pueda parecer un tanto ingenua, lo cierto es que sigue siendo todo un referente en el cine de aventuras, además de toda una oportunidad para que los niños conozcan la historia de este popular héroe. Imprescindible en la filmoteca de todo cinéfilo empedernido. Esta es la clásica película por excelencia. Mágicamente dirigida en uno de esos momentos en que la inspiración está en todo el cenit, y el gusto por el arte emana por todos los poros y fluye desde el alma. Por primera vez, concedo sin reserva alguna, que un actor, para este caso Errol Flynn, respaldado por Olivia de Havilland-, hubiese solicitado el cambio de director al no estar satisfechos con la forma como el inicial, William Keighley, venía dirigiendo las escenas... y conste que éste demostró mucho talento. “ROBIN DE LOS BOSQUES” posee una ambientación espectacular, una dosificación exacta y superefectiva de aventura y de comedia, y un conjunto de personajes plenamente ajustados en sus respectivos bandos. Los hay con gran magnetismo como Flynn y de Havilland; con enorme simpatía como Eugene Pallete, Una O’Connor o Melville Cooper; con suave, pero creíble maldad como Claude Rains o Basil Rathbone, y hasta con un halo de grandeza como la que revela Ian Hunter en su breve rol como Ricardo Corazón de León. La película nos lleva, literalmente, a los famosos bosques de Sherwood donde está ambientada la aventura literaria y donde se rodaron las principales escenas con Robin Hood y sus simpáticos proscritos. Allí, se planea como recuperar el poder que Juan ha usurpado a su ausente hermano Ricardo, quien se ha ido a pelear a las Cruzadas por defender la Tierra Santa. Resentido con su hermano y su odio por los sajones, Juan se dedica a oprimir al pueblo inglés y a imponer nuevos gravámenes que aumenten sus recursos, para luego gastar con derroche y ostentación. Se da entonces una lucha de clases donde, la transparencia y el carisma del líder de los explotados, hacen que aumente cada día su respaldo y que pueda sentir sus fuerzas en posibilidad de enfrentar el poder corrupto del auto-nombrado regente del Estado. Y en medio de esta confrontación, lograda con un divertidísimo tono de comedia, se impone la encantadora pupila Marian, para poner brisa y ensueño en el corazón del carismático héroe. El conjunto se llena entonces de magia y uno siente que está ante un espectáculo de puro cine, con todos los elementos necesarios para pasarla de maravilla.

Resulta curioso que el primer actor en que se pensó para Robin Hodd fuera James Cagney. Hubiera sido gracioso verle corretear vestido de verde por el bosque. Finalmente, el papel afortunadamente recayó en Errol Flynn. Es difícil imaginarse a otro Robin que no fuera él. Después del exitazo que supuso en “El capitán Blood”, los productores decidieron contratarle. Su elección fue acertadísima, ya que Flynn poseía unas grandes aptitudes físicas,  porte de bravura y además era guapo y con gran sentido del humor. No es que Flynn fuera un actor muy dotado, pero su presencia y su carisma eran más que notables. Lo más destacado de esta película en comparación con otros trabajos de Curtiz en el género aventurero es su disposición en los aspectos técnicos. El film cuenta con el uso del color, algo realmente admirable ya que nos permite apreciar la riqueza del vestuario así como la belleza y la majestuosidad de sus gigantescos escenarios, muy bien conseguidos. Cuenta además con elaboradas secuencias de acción. Podemos afirmar que a nivel global, que dispone de toda clase de aspectos técnicos que ya hacen de por sí merecedor de verla varias veces. Estamos ante una obra que goza de magnífica salud en cuanto a los aspectos técnicos pero que se ve algo demacrada por su trama, cuya vejez unida a su inocencia acaban lastrando un poco el conjunto del film. No obstante, sigue siendo una cinta de aventuras de lo más recomendable de ver, sobre todo para los amantes de los clásicos. Con los pocos medios de los que disponían antiguamente y como sabían sacar provecho de unos diálogos ejemplares, de un colorido maravilloso y de unas escenas aceleradas bien construidas. No se necesitan grandes efectos especiales si pones delante de la cámara a actores como Errol Flynn y Olivia de Havilland, al año siguiente la actriz rodó la que sin duda ha sido y será su mejor interpretación, la Melania de LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ. Película que gusta desde el primer momento y de las cuales se echan de menos en estos tiempos de grandes efectos especiales pero con unos guiones insípidos que aburren, demostrando con esta y con otras películas similares que con una simple puesta de escena, un vestuario adecuado y los actores convenientes, como es en este caso, Michael Curtís va tejiendo una película de aventuras con buenas dósis de comedia que no te cansas de ver nunca.

 

Muy recomendable.

Sobre la película conviene aclarar varios puntos de interés. Por ejemplo, resulta instructiva la dicotomía entre normandos y sajones y cómo es superada, mediante el respeto y el reconocimiento de ambos pueblos pues ambos pueden vivir perfectamente en suelo inglés. Porque como diría Robín Hood, "No odio a los normandos sino a la injusticia", mensaje que, por otra parte, debe sentar como un tiro a los nacionalistas, dispuestos hasta a morir, y sobre todo matar, por la "nación normanda" o "la nación sajona". Por otro lado, el propio héroe resulta divertido pues aunque parece atrevido, se lleva más de algún baño de humildad, nunca mejor dicho. Aunque, para gustar, y no me he olvidado de ella, Olivia de Havilland, que luce espectacular con esos vestidos. Concretamente hay uno, cuando va de negro, guapísima, que parece directamente la bruja de "Blancanieves y los siete enanitos", que como es de 1937 puede que inspirase el vestuario. Aunque no sé si es cuando está más bella, el recuerdo que se me quedó fué cuando la vi por primera vez, cuando sale con esas trenzas tan largas. No me extraña que Olivia de Havilland, que por cierto guarda un parecido más que razonable con Kate Winslet, sea una de las actrices clásicas que más me gusta....No sé dónde estará el truco, si en la elección memorable de los actores, si en el guión fantástico o en el buen hacer del director, no lo sé. Pero la realidad es que te sumerges en la historia de tal forma que te olvidas que estás en un universo de cartón piedra y te alegras con el rescate de Robin, te enamoras con el beso de Robin y Marian, dejas de respirar cuando Sir Guy saca el cuchillo y te emocionas cuando Ricardo Corazón de León le nombra al Barón de Locksley.

 

La cinta resulta una máquina del tiempo que nos traslada a nuestra inocente niñez, de los films que al acabar te sentías mejor, ello con el clásico tema de la lucha del bien contra el mal, en lo que se puede considerar una denuncia contra las tiranías, contra los despotismos del poder, contra el hedonismo de los poderosos, incluso contra la Iglesia siempre al lado del poder, a favor de los oprimidos, de los humillados, de los vejados, del entendimiento de los diferentes, aquí normandos contra sajones, Robin Hood.  Esto es desarrollado de modo trepidante, ágil, con diálogos que se mueven entre la emoción, lo divertido, y lo romántico, destilando todo frescura, con escenas de acción vibrantes, donde tendrá gran importancia el maestro de esgrima belga Fred Cavens, creador de las eléctricas coreografías de espadas, un derroche de energía, con momentos intensos, con personajes bien delineados en pocos trazos, con actuaciones maravillosas, con secundarios espléndidos, con un gran uso del crescendo dramático. Utilizando con maña elementos del cine de aventuras: Héroe carismático, villano sibilino, peleas, persecuciones, asaltos, duelos de paladines, torneos de arco, romanticismo, camaradería, y clímax final apoteósico, apoyado todo esto en una ambientación brillante. Esta con connotaciones cercana al estilo cómic su radiante colorido, sus decorados grandilocuentes, sus coreografías de luchas, las bacanales con sus trompetistas, etc...Este es el cine que se me fué metiendo en las venas siendo muy joven, por el que da sentido a mi actual amor hacia el Séptimo Arte, y donde uno puede ver lo maravilloso que resulta reencontrarte con el mismo, mucho años después..Posee un mensaje político bastante reaccionario y marcado para su convulso tiempo, estamos en 1938, en Europa la Guerra parecía algo inevitable, Hitler y sus ansias de conquista amenazaban la frágil paz, a USA se le reclamaba tomar partido en la irrefrenable contienda a favor de Inglaterra, pero en los Estados Unidos la opinión estaba dividida entre los que consideraban había que combatir el nazismo y los que pensaban que lo mejor aislarse, pues Robin Hood en un momento dado hace un discurso al rey Ricardo con claras connotaciones para su tiempo, le achaca que fuera a guerrear a las Cruzadas a miles de kilómetros de su tierra, abandonando a sus súbditos, que quedaron bajo el nefasto amparo de su hermano, diáfano recado al gobierno USA para no fuera a la Guerra. Esto asimismo acrecentado por el presunto nazismo de Errol Flynn, del que se llegó a decir que fué un espía hitleriano.

La tara es que algunas arrugas se le notan, aunque enmascaradas tras su tremenda vivacidad, es un guión bastante inocente, que con el paso del tiempo y de los visionados sus costuras afloran, cándido en su evolución de situación central, vemos los asaltos de la gente de Robin con gente que se lo toma todo como si fueran a una fiesta, no vemos a los heridos en las refriegas del bosque, vemos a gente pobre y necesitada, se supone que Robin está robando a los ricos para dárselo a los pobres, pues no!!! Es para pagar el rescate de un Rey, y mientras que los necesitados pasan hambre y penalidades, todo sea por tener un monarca digno. Y es que si estudiamos un poco de historia nos daremos cuenta que Ricardo Corazón de León fue uno de los más sanguinarios reyes de la historia, descrito bien en la estupenda “Robin y Marian” de 1976, bueno esto lo entiendo como una licencia, no es crucial, pero es reseñable. Tramos paradójicos que no aguantan análisis, tras tomar el dinero de la recaudación, vemos una fiesta-bacanal en el bosque de Sherwood, al estilo la aldea de Asterix, todo es felicidad, regocijo, risas, entonces para sensibilizarnos y enternecer a Lady Marian, Robin le muestra la “trastienda”, vemos a gente sajona demacrada, de miradas lánguidas, escondiéndose de las miradas, se suponen son pobres sin nada, especie de campo de refugiados, pero si a unos metros hay una comilona, porque no está esta gente?... Tampoco aguanta análisis el narcisismo de Robin Hood yendo al torneo de arqueros sabiendo este que es una trampa, solo para henchir su inabarcable ego, y encima intenta pasar desapercibido bajándose el sombrerito, poniendo en peligro la rebelión.

  

La película tuvo una excelente acogida y se convirtió en la sexta más taquillera del año, con unos 4 millones de dólares de ganancias en una época en la que la entrada costaba menos de 25 centavos.​ Warner Bros quedó tan encantada con el resultado que filmó otras dos grandes epopeyas en color antes de que llegara la siguiente década. Debido a la popularidad de la película, el nombre e imagen de Errol Flynn quedaron unidos a la figura de Robin Hood a los ojos del público, incluso más que Douglas Fairbanks, quien había interpretado el papel previamente en 1922. Las escenas y los trajes usados por los personajes han sido imitados y parodiados continuamente. Otro de los legados de la película fue la carrera de Trigger, el caballo que lleva Olivia de Havilland en la película y que aparecería en muchas otras producciones.

En "Robin de los bosques" todo es colorido y espectáculo. Los buenos terminan superando cualquier adversidad y el héroe jamás vacila. Sin embargo, si históricamente no fué asi, refleja con maestría el espíritu de las novelas del Romanticismo, como por ejemplo los manuscritos de Walter Scott.

 

El cine es cine, y se creó para hacernos soñar, volar y saborear su magia...Esto es lo que a mi personalmente me apasiona y me importa para seguir amandolo. Reitero que ROBIN DE LOS BOSQUES es todo un deleite visual sin precedentes, la mejor película de aventuras que se ha realizado nunca, y así ha pasado a la historia, con honores de ser considerada en pleno siglo XXI, como una pieza de culto..

 

 

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