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LA DOBLE VIDA

 DE

 ROCK HUDSON
 

 

 

 

 

 

 

 

 

-" Siempre he querido mantener mi intimidad, ni he permitido que tomaran fotografías de mi casa y mucho menos dejar que el público sepa como soy y lo que siento. Creo que son los errores mas grandes de mi vida y una enorme carga que llevé siempre. Pido perdón por ello...No estoy feliz por tener sida, pero si esto puede ayudar a otros, al menos puedo saber que mi propia desgracia tiene un valor positivo"-

ROCK HUDSON - Septiembre 1985)

 

 

 

No puede existir nada mas triste y penoso que una forma de sentimiento, pueda cambiar el concepto que tenemos de una persona hasta llevarla a la desesperación, la duda, el miedo o la negación. Mentir sobre uno mismo es una lacra que en aquellos años danzaba a ritmo de vals en la Meca del Cine. Hoy en día, en pleno siglo XXI resulta surrealista y haría sonreír de incredulidad a las generaciones que nos preceden y sobre todo en una sociedad en la que está establecida la unión de seres del mismo sexo. Rock tuvo que pagar una moneda de oro demasiado pesada por ser el galán por excelencia, y el sueño americano de mujeres y hombres de todo el Planeta. De vivir hoy en día, esa carga de la que habló el actor pocos días antes de morir no tendría sentido y muchos de los que merodeaban a su alrededor hubieran corrido despavoridos en busca de un sol que les diera mas calor. La hipocresía de aquella sociedad ha llevado al patíbulo a muchos nombres conocidos: actores, actrices, escritores, pintores, escultores, demasiados políticos y hasta Jefes de Estado, tachándoles de enfermos peligrosos...¿Como se podía calificar de enfermedad a una forma diferente de ejercer el sentimiento mas bello que posee el ser humano, que es amar?.

Siento una enorme pena por aquellos seres a los que admiro, a los que forman parte de mi memoria selectivamente cinematográfica y que de forma trágica abandonaron este mundo....

 

Pero sigo caminando hacia Manderley, en pleno siglo XXI. 

 

 

 

 

Rock Hudson fué diagnosticado con la enfermedad de VHS, el 5 de Junio de 1984, pero cuando los signos sobre su físico se hicieron mas que evidentes, la publicidad estalló. pero con la ayuda de los médicos, anunciaron al mundo que había que operarle de un cáncer de hígado. No fué hasta Julio de 1985, mientras fué a Paris para su tratamiento en El Hospital Americano, que se publicó el comunicado definitivo de la prensa anunciando que el actor se estaba infectado de la cruel SIDA.  En una rueda de prensa y después de un desvanecimiento en el hall, el actor dió en el Hotel Ritz de Place Vendome, dijo que podría haber contraído el VHS mediante una transfusión de sangre de donantes infectados durante las múltiples transfusiones de sangre que recibió como parte de una operación que le hicieron de "bypass" en su corazón. Hudson, junto con su inseparable secretario Mark Miller y su amante Marc Christian voló a Los Ángeles el 31 de julio, como estaba tan débil, fue sacado en camilla por una puerta trasera de Air France Boeing 747, fletado expresamente para él, donde era único pasajero, junto con Miller y sus asistentes médicos.  Fue recogido en helicóptero y trasladado al hospital Cedars Sinaí, donde pasó un mes en tratamiento. Cuando los médicos le comunicaron que no había esperanza de salvarle la vida, pues la enfermedad había progresado rápidamente, el actor regresó a su casa, 'El Castillo', en Beverly Hills,

Rock Hudson era hijo de un mecánico de coches que abandonó a la familia cuando él tenía cuatro años, quedando al cuidado de su madre, que se volvió a casar con un oficial de marina. Rock se tuvo que pagar sus estudios, por lo que desde muy joven, hizo todo tipo de trabajos, años mas tarde, mientras hacía el servicio militar, pasó gran parte de la segunda guerra mundial en Filipinas. En 1946 volvió a los Estados Unidos dispuesto a ingresar en la escuela de arte dramático de la universidad de California, pero no fue admitido, por lo que decidió marcharse a Hollywood, donde enseguida debutó en el cine de la mano de Raoul Walsh, ya con el nombre de Rock Hudson, y aunque intervino en papeles secundarios, especialmente de indio, tuvo mucha suerte, siendo compañero de actrices muy populares del momento como Julia Adams e Yvonne De Carlo y a la órdenes de directores tan prestigiosos como Anthony Mann y el propio Walsh. La consagración le vino en 1954 con el filme OBSESIÓN, uno de los melodramas mas famosos en la historia del cine, junto a Jane Wyman. El enorme éxito que tuvo el filme, con esta pareja,  se repitió en SOLO EL CIELO LO SABE, un nuevo melodrama con el mismo director, Douglas Sirk.

Reconozco que han existido mejores actores, e incluso más atractivos. Pero para los aficionados al cine de los años cincuenta y sesenta, ninguna estrella representó mejor las anticuadas virtudes norteamericanas que Rock Hudson. "Es completo", escribieron en la revista Look, "No suda. No tiene granos. Huele a vainilla. Su apariencia es pulcra, se hacia respetar y parecía un muchacho puro". Mientras Hudson en el año 1985 yacía gravemente afectado por el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) en un hospital de París, quedó claro en todo el planeta, recibiendo la noticia con tremendo estupor e incredulidad por algunos medios: "el héroe americano tenía otra vida"... era homosexual. Sus mas allegados lo sabían, al igual que la tendencia gay de otras estrellas, desde Ramón Novarro, hasta Montgomery Clift, pasando por Tyrone Power, Greta Garbo, James Dean, Errol Flynn, Sal Mineo o la mismísima Marlene Dietrich. En cierto sentido, el dilema de los homosexuales no era en aquellos años tan distinto en el mundo del cine que en cualquier otro tipo de actividad. Afortunadamente ahora en pleno siglo XXI todo esto parece una mala película de serie B, pero entonces muchos temían, normalmente con razón, que el reconocimiento de sus vidas privadas podían dañar y arruinar sus carreras, tanto si trabajan para la Metro-Goldwyn-Mayer, como si lo hacían para la General Motors. Los sentimientos han cambiado desde aquellos lejanos años. Los homosexuales se muestran activos en toda serie de campos, y se han realizado cientos del Films y obras de teatro sobre las relaciones entre personas del mismo sexo. Tennessee Williams escribió y habló sobre su homosexualidad, algo que los grandes del teatro, como Lorenz Hart, Cole Porter y Noël Coward, nunca se atrevieron, a pesar de que se sabía. Sin embargo, en aquellos hipócritas y duros años ninguna estrella del escenario manifestó con transparencia su homosexualidad, por una sola y única razón, pensaban que el público les volvería la espalda.

- "A la larga, el dólar es lo que cuenta", dijo en aquellos años George Christy, columnista del Hollywood Reporter,  "La homosexualidad sigue siendo una mancha en la sociedad"-.

De todas formas, el SIDA añadió una nueva y más siniestra vertiente al viejo cuento, y fue empujando a muchas otras estrellas a salir del anonimato. La enfermedad conmovió los cimientos de las colonias teatrales y cinematográficas de ambas costas.

-"En los últimos años han muerto cientos de personas que trabajaban en este medio", dijo Joseph Papp, director del Public Theatre de Nueva York. "La primera vez recuerdo que nos impactó la muerte de una persona muy joven, tenia 23 años. Le preparamos un homenaje, pero luego vinieron otras víctimas. Hubo un momento en que teníamos homenajes todas las semanas...!Fué terrible!...-"

 

 
 

La confesión del actor de padecer SIDA tuvo más eco de lo que él podía haberse imaginado.

- "Es una vergüenza que se necesite algo así para que la gente preste atención, - dijo el Dr.Hamburg,- pero es extraordinario que suceda. Necesitamos hacer comprender a la gente que el SIDA no tiene por qué ser una enfermedad incurable y que el dinero para la investigación puede ayudarnos, Hudson ha puesto un rostro a la enfermedad y la llevó a casa de todo el mundo, gente que ni se hubieran preocupado, de no saltar la noticia."-

Analizando sobre su vida y su carrera de actor, hacia años, mucho antes de padecer el SIDA, que Rock parecía un poco cansado de la vida:

- "Me he pasado mucho tiempo tratando de saber qué es la vida, sigo sin saberlo, y creo que me importa un bledo".

Pero quizá en el fondo le importaba, aquella declaración fue probablemente uno de los gestos más dramático de su larga carrera.

 

 

CON SU GRAN AMIGA MARILYN MONROE, POR LA QUE SENTÍA UN  AMOR ESPECIAL

 

 

Siempre fui una admirador de Rock Hudson, sobre todo en la comedia, junto a la brillante Doris Day, eran la pareja del momento, no había país, ciudad e idioma que no se deleitasen con las disparatadas escenas de los actores, aparte de ser comedias mas que estimulantes, poseían un enorme poder de atracción, que no en todas las comedias destilaban. Cuando era un adolescente y le descubrí en GIGANTE, junto a Liz Taylor y James Dean, me di cuenta que era uno de los actores mas atractivos de la pantalla, con un poder de seducción, facil de eclipsar a sus compañeros, pero saliendo mas que airoso de una epopeya familiar, digna de tener en cuenta... !! GIGANTE, todo un clásico.!!... Años más tarde, cayó en mis manos el libro sobre su vida escrito por Sara Davidson pocos meses antes de anunciarse que padecía de VIH, en aquellos tiempos se le llamaba la peste rosa o SIDA, se hablaba de infectados, de muchas historias totalmente equívocas como era y como se contagiaba, aquello era un hervidero de noticias, mentiras y rumores. Rock Hudson fue la primera víctima famosa en adquirirlo y en darlo a conocer; él no sabría nunca la verdadera dimensión de lo que estaba sucediendo, al final de sus días tal vez, pero al exponerse su caso, todo el publico se sensibilizó.

Yo con mis veintiocho años sobre mi espalda, no dejé de leer todo lo que caía en mis manos, prensa de Paris, prensa de EEUU y los comentarios sobre la cruel enfermedad, debo decir que me sentía triste en el fondo, admiraba a Rock, y me importaba nada o mas que nada que fuera homosexual, muchos de mis amigos lo eran y lo son, y nunca dejaron de ser excelentes personas, pero aquel ídolo de mis comedias favoritas, se desvanecía, en las imágenes que nos llegaban no parecía ni su sombra y sentí una enorme pena por él, aún ahora escribiendo este articulo es como retroceder en el tiempo y me palpita el corazón, y sufro por las injusticias que se hicieron al morir, las declaraciones de su último amante, el libro que escribió para curarse en salud, y su avaricia por conseguir una cantidad millonaria, cosa que al final creo consiguió. Pero mi recuerdo de aquellos momentos son inolvidables, y siempre tendré en la mente su imagen junto a Doris, o con Liz Taylor, para mi nunca fué aquel cadáver andante que fotografiaban los medios de comunicación, no quiero pensarlo...

En otro sentido, su situación es a un tiempo más patética. Han de presentar una imagen falsa no solamente ante sus amistades y colegas, sino también, en el caso de una estrella como Hudson, ante millones de admiradores, de quienes temen que no puedan ni quieran aceptar la verdad. Durante años han jugado al gato y al ratón con una Prensa que en su mayor parte es benévola. Ahora, muchos siguen amenazados por algo más cruel de lo que cualquier publicación escandalosa podía haber imaginado nunca,  por un mal terrible y difícil de curar. Rock es un símbolo trágico de otros muchos, alto, mandíbula cuadrada y atractivo, fue a dar, como la cosa más natural, a Hollywood al dejar la Marina después de la II Guerra Mundial. El agente Henry Wilson creyó lógico que Roy Fitzgerald se transformara en Rock Hudson, tan firme como Gibraltar y tan invariable como el río que pasa por las torres de Manhattan. Siguió una serie de películas B y, trabajando duro, Hudson aprendió la técnica, si no el arte, de la actuación. Tuvo una buena memorable interpretación en Gigante y fue nominado para un premio de la Academia, demostró sobrado talento para la comedia en películas, como CONFIDENCIAS DE MEDIANOCHE, PIJAMA PARA DOS Y NO ME MANDES FLORES, que interpretó con Doris Day a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. Cuando su carrera en el cine empezó a desvanecerse se dedicó a la televisión, demostrando su atractivo en McMillan and wife, como el policía de San Francisco que resuelve todos los casos, y más tarde en Dinastía, en la que animosa pero infructuosamente asedia a la escrupulosa Linda Evans. la cual prohibió bajo contrato que no la besara, !!pobre ignorancia la suya!!.


Casi en todos los papeles representó al hombre fuerte y heterosexual y esa frustración afectó a sus nervios. En Los Ángeles solía pasar las tardes en su casa con vistas a Beverly Hills. Cuando quería desahogarse iba a San Francisco, donde, según un artículo del Chronicle, no le importaba que se le viera en restaurantes y discotecas homosexuales. Un antiguo columnista del Chronicle, Writer Armistead Maupin, dijo que en 1976 había intentado convencer a Hudson para que manifestara públicamente que era gay. Rock pareció tomar la idea en consideración, y dijo: "'Un día de éstos voy a tener mucho que decir"'. Me pareció una buena idea, porque su comportamiento en público era, igual que en el cine, muy masculino y natural. El actor seguía sintiendo amargura, dijo Maupin, porque en los años cincuenta se había visto forzado a un desafortunado matrimonio de conveniencia. Una revista especializada en escándalos había amenazado con descubrirlo, contó Maupin, y para proteger su imagen, el estudio de Hudson arregló apresuradamente un matrimonio con la secretaria de su agente, que duró menos de tres años.

 

 

DORIS DAY FUÉ LA PERSONA QUE SIEMPRE ESTUVE A SU LADO...

 



Rock fue tan grande como su nombre, un hombre que fue esa estrella con la que todos soñábamos en la pantalla grande, pero el actor era más que una estrella era un ser humano de carne y hueso como nosotros, un hombre que amó a otros hombres y quiso siempre ocultarlo. Cuando en el hospital Americano de París anunció que Rock Hudson estaba enfermo de SIDA, el actor dijo a Mark Miller, a quien lo unía una fiel amistad de treinta y cinco años:

-"Creo que ha llegado el momento de escribir el libro"-
 

Creo que ese fué el momento y tenia que hacer lo que había evitado desde que se había convertido en una estrella: "contar la historia íntegra de su vida". Sara Davidson, novelista y ensayista norteamericana, trabajó mucho utilizando entrevistas con el actor, reuniendo cartas, fotografías y cuadernos de notas que la madre del actor fue llevando a lo largo de treinta años. Además sostuvo largas conversaciones con sus amigos más allegados. De ese modo, Sara Davidson logró escribir el libro más completo sobre la historia íntima y la carrera de un ídolo del cine. Voy a hacer referencia al manuscrito porque creo que es un documento muy valioso para el articulo que estoy desarrollando y una forma de que todos conozcamos mejor a un actor que marcó unos años cruciales en Hollywood. Creo que es una vía licita para adentrarse en EL OCASO DE UN GALÁN.

- "En la pantalla, Rock Hudson proyectaba la imagen de un alma simple, no torturada ni ambivalente... Pero en la vida, distaba de ser simple. Era un maestro para el disimulo, para ocultar sus secretos, y al mismo tiempo capaz de extrema ternura... Se mostraba ante los demás bajo diferentes disfraces y hacía lo posible por ocultarse tras sus máscaras."-

A través de su vida, Rock Hudson amuralló su privacidad.. Pero al ser conocida su enfermedad, su primera preocupación fue que el público supiera la verdad. Sus amigos más íntimos, entre ellos Doris Day y Juliet Prowse, colaboraron con Sara Davidson para producir el retrato más fiel de una de las estrellas más rutilantes de Hollywood. Antes de morir, Rock Hudson dejó dispuesto que las ganancias producidas por el libro se destinaran a la Fundación Rock Hudson para el estudio del SIDA. Durante treinta y seis años había planeado, construido y protegido su imagen de héroe romántico y galán, durante treinta años había vivido con el temor dé que se descubriera la verdad. Años durante los cuales había habido furtivas llamadas telefónicos, salidas misteriosas a las tres de la mañana. Años de asistir con mujeres hermosas a los estrenos para después irse a su casa con el hombre a quien deseaba. Años de tener mucho cuidado para no mostrarse en público con "demasiados muchachos". Años de casamiento con una mujer a la cual él creía poder amar, cosa que resultó imposible. Por fin, con los cambios sociales, en los años 60 y 70, cuando la posición de Rock como estrella ya era muy segura, percibía cierto reposo. La prensa lo sabía todo y le protegía. El mundo del espectáculo lo sabía y no parecía preocuparle. Ahora, todos lo iba a saber, por fin Rock Hudson se quitaría la máscara...

 

Sara Davidson comenzó en 1985 un manuscrito titulado "Rock Hudson su vida". ¿Se trataría de un libro biográfico o tendría lo que los hipócritas de Hollywood buscaban?, eso no lo sabremos nunca, lo que si es cierto es que el actor colaboró, hablando en él con absoluta sinceridad. A continuación voy a nadar sobre sus hojas, franqueando los capítulos, porque quiero entender a una de las personalidades mas admiradas de una época dorada del cine.

 

Cuando Rock es llamado por su íntima amiga Doris Day para que participara en el programa "LOS AMIGOS DE DORIS DAY", el estado del actor era deprimente, le tenían que duchar, vestirle y ayudarle a caminar, porque apenas se sostenía en pie, detalles que la actriz desconocía. Su representante se lo comunicó a Doris y enseguida se pudo en contacto con Rock, indicándole que ni se lo pensara, que lo primero que tenia que hacer es estar en reposo, cuidarse y seguir los consejos del medico. Quiero contar esta anécdota para que todo el que lea mi articulo sepa la clase de persona que era Rock, y como se comportaba con sus verdaderos amigos. Rock Hudson sentado en su residencia "El castillo", llamó a Doris a Carmel, región de California donde ella vivía, y le dijo:

-" Te imaginas que por esta tontería de enfermedad no voy a estar presente en tu programa, aunque caigan rayos y soplen los tifones mas desbastadores de la historia, estaré mañana ahí contigo arrastrándome, eso no me preocupa, pero si tu me necesitas, este hombre que ha compartido a tu lado sus mejores momentos profesionales y personales, aparecerá en tu puerta totalmente vestido de blanco...Ah., y no me llames, no cogeré el teléfono...-"

 

Precisamente pronto se cumplirán 28 años desde que la noticia de que padecía sida se dio en París, donde Rock había acudido en busca de un remedio para la entonces incipiente y terrible pandemia. Quiero hacer otra vez referencia al libro de Sara Davidson, es excelente, triste, realista, pero escrito con el corazón. El manuscrito está construido como un gran flash-back en el que se desmenuzan, con todo lujo de detalles, no sólo la vida profesional del galán, sino también su vida privada, ésa que mantuvo celosamente en secreto hasta pocos meses antes de su muerte. Mientras la crónica del descubrimiento, diagnóstico y tratamiento del síndrome es como un guión de una película de terror, si recordamos aquellos años de incertidumbre y dolor provocados por la plaga más cruel del siglo XX, el resto del libro, repleto de datos sobre Hollywood, es una mezcla de comedia, crónica de un ascenso, consolidación y declive de un gigante, que construyó en su mansión The Castle un refugio para sus perros, amantes y amigos, entre los que estaban, Liz Taylor, su inseparable George Nader y Doris Day, en cuyo programa "LOS AMIGOS DE DORIS DAY" en televisión Rock hizo su última aparición como estrella invitada

 

 

 

 

 

Qué mejor que las propias palabras del actor para poder conocer mejor el carisma, el atractivo y la profesionalidad del protagonista de GIGANTE:

 

 

 

 

“Yo no fui descubierto. Cuando era chiquillo supe que quería ser actor. Pero como vivía en una ciudad del Medio Oeste no lo decía porque era cosa de nenas. Una vez le pregunté a mi padrastro si podía recibir lecciones de arte dramático. El viejo preguntó. ¿Por qué?, Cuando le dije que quería ser actor… ¡Crac! -hace el gesto del corte de mangas con el brazo-, y acabó todo”.

 

 

“OBSESION me proporcionó el primer papel dramático que no se basaba para nada en el físico. Ahora se lo agradezco al estudio… Me habían hecho trabajar en todos aquellos westerns y películas de indios para que yo practicara. Si mi actuación no resultaba demasiado buena, no importaba demasiado. Yo lo sabía y probaba cosas diferentes para saber si servían. Y a veces me decía: “No, no vuelvas a hacer eso” o “Sí, eso vale la pena”. Y todo ello fue una buena experiencia. Así que cuando llegó Obsesión yo estaba preparado”.

 

 

 

“Phyllis era mas que esposa una de la “familia”. Nunca conocí a alguien con tanto sentido del humor; no le faltaba nunca. Le encantaban los juegos y tenía que ganar. Nos divertimos muchísimo hasta que nos casamos. A partir de entonces se acabó todo. Se convirtió en la esposa de un astro del cine. Un contrato firmado lo cambió todo. Tenía que usar un vestido nuevo para cada ocasión y debía ser visón, no zorro. Quería saber dónde estaba yo en cada momento. No pudo funcionar."

 

 

“Hacer CONFIDENCIAS DE MEDIANOCHE, fue una fiesta. Yo me sentía nervioso y asustado porque nunca había actuado en una comedia. Conocí al director Michael Gordon, un ser muy intenso… Entonces le pregunté: -Señor Gordon, estoy preocupado por una cosa: ¿cómo plantea usted una comedia?- -Como si fuera la cosa más trágica del mundo – respondió él - Lo pensé y encontré que tenía sentido; y continuó: -Si usted cree que es gracioso, nadie más lo creerá - Y ésa es la verdad absoluta y por supuesto, la cosa más trágica del mundo."

 

 

"Doris y yo nos convertimos en grandes amigos. Ella es dinamo puro, una señora llena de energía. ¡Y qué comedianta! Nuestro problema era que teníamos que aguantar la risa. Ustedes conocen la dulce agonía de tener ganas de reír cuando no corresponde. Eso nos pasaba. El segundo film que hicimos juntos, PIJAMA PARA DOS, nos presentó el mismo problema con más intensidad. Creo que la filmación se alargó dos semanas por nuestras risas. No podíamos mirarnos. Yo le miraba la nariz, la frente. Y nos hacíamos gestos horribles cuando nos filmaban de espaldas. Tal vez actuar sea algo infantil en un sentido, pero si se actúa en comedia no lo es. Creo que lo que se ve en la pantalla es todo aquello que contribuyó a que la película fuera un éxito. El brillo aparecía en nuestros ojos. Y nosotros lo teníamos”.

 

 

“Mi casa es el único lugar en el que puedo tener intimidad. Fuera de casa observan todo lo que hago y lo comentan, pero una vez que cruzo el portón puedo relajarme y ser yo. Me encanta trabajar en casa: derribar paredes y colocar hileras de ladrillos. Y para el verdadero relajamiento no hay nada como la jardinería. Cuando medito las decisiones que tengo que tomar sobre mi carrera y pienso en los papeles que debo aprender… ¡Voy al jardín a sudar! ¿Dónde están mis tenazas? ¿Dónde están mis tijeras? Podo, riego y planto. A veces sólo limpio de maleza durante horas y estoy totalmente perdido en mis pensamientos. Si tuviera que empezar de nuevo creo que sería arquitecto paisajista”.

 

 

“Me encanta fumar. Estoy a la espera de que alguien descubra que es un hábito saludable porque el humo mata todos los gérmenes. Me encanta beber y detesto hacer ejercicio. No me importa ir a la ladera de la colina y talar un árbol, pero odio la gimnasia organizada. Hice construir un gimnasio en mi casa, pero no lo usé nunca. Ni siquiera me agrada cruzarlo. Soy noctámbulo. Cuando no estoy trabajando, nunca quiero ir a dormir. Prefiero quedarme levantado charlando, leyendo y escuchando música. La música es tan importante en mi vida como el aire. La necesito para respirar. Adoro estar rodeado de música todo el tiempo."

 

 

“Hay una tremenda diferencia entre la televisión y el cine, en televisión el enemigo es el tiempo. Todo se hace con tanta rapidez que no hay tiempo para realizar un buen trabajo, todo es mediocridad. Para una película se hacen las tomas de dos o tres páginas diarias. En televisión, en una serie, se filman doce páginas por día. Cuando hice PLAN DIABÓLICO, con John Frankenheimer nos llevó cuatro meses la filmación. Para El comisario MacMillan y señora, rodábamos cada capítulo en tres semanas. Odio la televisión, ahí debe tener presente que lo que se hace se verá en una pequeña caja. Así que hay que exagerar e interpretar todo en forma muy marcada. No se puede ser sutil o el personaje se perderá. En una película, en la pantalla grande, el menor gesto, como levantar una ceja o mover el labio, aparecerá de forma estruendosa porque se lo aumenta veinte veces. Mientras que el mismo gesto no se ve por televisión. Los guiones en MacMillan empeoraron a medida que la temporada avanzaba. No tenían mucha gracia; debíamos agregar cosas de nuestra cuenta, y eso es peligroso. La comedia debe estar ensayada, bien trabajada, no debe ser producto de la improvisación. Eso provoca el alcoholismo.

 

 

 

“Lo más peligroso para un actor es no escuchar a los demás, creer que uno sabe más que nadie y así nos convertimos en nuestro peor enemigo. Estoy seguro de que eso es una manifestación de inseguridad. Se requiere mucha seguridad para decir: “No sé” sin sentirse avergonzado y preguntar: “¿Qué significa esa palabra?”, o decir: “No comprendo”. Casi todas las personas inseguras dirían: “Sí, estoy enterado de todo” y esto es una negativa forma de perder la oportunidad de aprender”.

 

 

“¿El amor? Se exagera muchísimo. Existen muchas formas de amar, como el amor de un niño o de un padre, el amor por los perros y a las plantas. Amo amar, pero el hecho de estar enamorado de alguien ha sido demasiado idealizado. La gente espera mucho mas del amor de lo que es en realidad”.

 

 

“No tengo una filosofía para actuar ante las cámaras. Uno simplemente lo hace. Y lo digo en serio. Sin embargo, puedo decir eso tranquilamente ahora, después de treinta y cinco años. Pero si uno le dice a alguien que está empezando: “Simplemente, hazlo”, es como no decirle nada. Es necesario haber dado toda a vuelta al círculo para poder decir: “Uno simplemente lo hace”. Alguien me preguntó una vez cuál era mi filosofía de la vida y yo contesté: ¿Cómo diablos voy a saberlo?”.

 

 

 

 

De todos es sabido que el musical que estrenó Richard Burton y Julie Andrews en Broadway CAMELOT, fué uno de los mayores éxitos que se recuerdan y por lo tanto muchos actores lo han interpretado a los largo de los años. Rock también tuvo la suerte de deleitar al publico con su ronca voz, con su atractivo y lo fué representando por todo el territorio de EEUU. De esos momentos son estas imágenes.

 

 

 

 

 

 

 

En una ocasión y cuando terminó de representar CAMELOT, llamó a su asistente Mark a California y le dijo:

 

-" Quiero una fiesta cuando llegue a casa. ¿Podrías encargarte de ello? "-

 

Mark hizo lo que Rock le pidió. Invitó a unos diez amigos y le pidió a un optometrista de Hollywood que reuniera cincuenta jóvenes hermosos y los llevara a comer un asado y a nadar. Mark encargó una tarta, a Cake Art, adornada con personajes de Camelot. Cuando Rock y Tom, su pareja, bajaron del avión, tomaron un automóvil para ir a su mansión y entraron, vieron cincuenta jóvenes bronceados, en trajes de baño, nadando y tomando el sol en el patio. Los perros ladraron y corrieron a recibir a Rock, pero ninguno de aquellos jóvenes se adelantó. Hacían comentarios, miraban y sonreían. A Rock le encantó, pero a Tom no le gustó nada. Subió a su dormitorio y sus amigos lo acompañaron. El escritor Armistead Maupin, que estaba en Los Angeles, quedó maravillado con la fiesta y dijo:

 

-“ Era como estar en la mansión de Hugh Hefner, el dueño de Playboy, excepto que todas aquellas criaturas perfectas eran hombres. Había algunos que eran los hombres más atractivos que vi en mi vida. Rock me llevó aparte y me dijo: “Mira a ése. Mira sus piernas. Tiene once puntos en una escala de diez.-“ -Él era un titán verdaderamente magnífico en aquel jardín de hombres bellísimos”-.

 

Tony Randall, que era muy amigo de Rock y trabajó junto a él y a Doris Day en tres comedias, comento:

 

-" Era un hombre atractivo, grande, musculoso y saludable. Su piel era sana. Sus dientes eran sanos. Era un Tarzán. Rock tenía una energía sexual enorme. También sentía atracción por la mujeres. Le gustaba coquetear con las mujeres y a veces tenía aventuras amorosas con ellas, pero en igualdad de condiciones prefería a los hombres. Le gustaban rubios, con ojos azules, de veintitantos años, altos, de buen cuerpo y masculinos. Nunca se sintió atraído por los homosexuales con pluma, los prefería que se hubieran acostado con mujeres. El hecho de que a un hombre le gustaran las mujeres lo hacía parecer más masculino a los ojos de Rock. Y si conocía a algún hombre heterosexual que mostraba alguna curiosidad hacia él, una pizca de receptividad, Rock movía montañas para conquistarlo."-

 

 

La autora de su libro póstumo conoció profundamente los últimos días del actor, convivieron durante muchos meses. Sus palabras son mas que significativas para conocer como fueron aquellos crueles meses finales.

-" Me sorprendió ver que Rock Hudson había sido muy amado, profundamente, amado, no sólo por su público, sino por una cantidad relativamente grande de amistades. Lo que advertí cuando murió no fue la cosa formal y social, sino verdadero dolor y la sensación de pérdida de alguien querido. Para sus amigos, Rock poseía algo único: el don de hacerlos reír como nadie. Rock reía hasta llorar y encontraba un deleite especial en la propia risa y en hacer reír a la gente cuando se suponía que no debía hacerlo. Su risa franca y profunda y la alta figura sacudiéndose con las carcajadas hacía que éstas resultaran contagiosas. Una tras otra, las actrices que trabajaron con Rock me contaron que nunca se habían divertido tanto en los escenarios, nunca habían tenido tantos ataques de risa incontenibles como con él. Casi todos nosotros podemos tener ese efecto con una persona, pero Rock lo tenía con todos: jóvenes, viejos, hombres y mujeres. él tenía el don, la gracia. Rock Hudson muy rara vez hablaba de sus temores, sus sentimientos o de su vida privada, ni siquiera con sus amantes. Nunca conversaba largamente sobre las relaciones humanas ni los estados anímicos. Nunca se quejaba ni confesó tener problemas. Como dijo su amigo George Nader: “Si su espíritu estaba atormentado, nadie se dio cuenta”. A Rock le gustaban los chistes, el juego, la música, la jardinería, el esquí acuático y reír, reír siempre. Comunicaba la ternura y el amor sin palabras. Siempre era el primero en ayudar a un amigo en dificultades, el primero en preparar las cosas y mover muebles, el primero en aparecer con un cubo y una pala para cavar y rescatar una casa hundida en el lodo. Se iba temprano del estudio para llevar a un amigo al dentista, pero no permitía que ese amigo supiera lo que él quería, lo que estaba planificando, o dónde iba a ir esa noche. Su rostro, que se veía tan sereno e inocente, hacía pensar a la gente que era un simple muchacho del campo, pero esa cara de expresión simple y abierta era una herramienta totalmente cultivada. Cuando pienso en los hombres con los que Rock estuvo relacionado sentimentalmente, tengo la sensación de ir conociendo a la misma persona en diferentes edades. Cuanto más tiempo hacía que habían compartido una etapa de la vida de Rock, más viejos eran en 1985. Era casi cómico."-

Su rotundo nombre e impresionante presencia física nublaron el fulgor de cualquier otra estrella masculina sobre la pantalla grande. Fue garantía de éxito y protagonista de los sueños húmedos de adictas y adictos a él, bajo la excusa de la pasión cinéfila. Galán de divas en la pantalla, ideal en comedias, eficaz en dramas, vivió su vida entre dos aguas, la del apolíneo súper astro del celuloide de poderosa masculinidad, y la de una secreta vida en paralelo, la de uno de tantos homosexuales, legión a lo largo de la historia de Hollywood y que se vieron obligados a disfrazar su identidad sexual a cambio de tocar el Firmamento sólo al alcance de unos pocos, en la Industria del Cine. Su fallecimiento a causa de complicaciones derivadas del SIDA, produjo un brutal shock emocional en todo el Mundo, y cambió para siempre la perspectiva global sobre el terrible mal, pasando de ser un cáncer de homosexuales a caballo apocalíptico, capaz arrancar de cuajo la vida de los dioses.

Sus comienzos, nada fáciles, empezaron por la negativa de la Universidad del Sur de California de admitirle en los cursos de Arte Dramático debido a sus bajas calificaciones y su aparente escaso talento.Sin embargo, mientras se pagaba el alquiler como conductor de furgonetas, la suerte tocó a su puerta, gracias a su encuentro con Henry Wilson, especialista en reclutar jóvenes de dudosa identidad sexual, como Anthony Perkins, Robert Wagner o Tab Hunter entre muchos otros, para convertirlos con enorme éxito, en estrellas de la pantalla. Fue decisión suya ‘endurecer’ el nombre de su nuevo descubrimiento, que pasaría desde entonces a la Historia por su sobrenombre artístico, Rock Hudson. Hudson hizo su debut cinematográfico en 1948 en la película ‘Fighter Squadron’. Su papel sólo contenía una línea. En el difícil ascenso del actor, tardaría nada menos que seis largos años, hasta empezar a descubrir su lugar en el Sol con OBSESIÓN, que le uniría a Jane Wyman. Durante esos seis años, sin embargo, su rostro se hizo popular, gracias a su agente, apareciendo en las portadas de numerosas revistas, al tiempo que recibía un estricto entrenamiento como actor, cantante y bailarín. Tras el éxito del film con Jane Wyman que haría de él, el actor más popular del año, intervendría a lo largo de la década en otros dramas notables como ESCRITO SOBRE EL VIENTO, SOLO EL CIELO LO SABE y GIGANTE, película que protagonizó al ser rechazado el papel nada menos que por MARLON BRANDO y que le supuso su única nominación al Oscar, y el comienzo de una bella amistad con dos bestias icónicas del cine, Elizabeth Taylor y James Dean, otro gay no declarado, que no pudo concluir su trabajo en el mítico film de George Stevens sobre el nacimiento de la Industria Petrolífera en Estados Unidos, al morir durante las últimas semanas de filmación, en un tremendo accidente de coche. Mas tarde, trabajó a las órdenes del maestro Charles Vidor en la adaptación cinematográfica de la novela de Ernest Hemingway ADIÓS A LAS ARMAS, por la que obtuvo excelentes críticas. Película que yo recomiendo, es un fresco canto a la libertad y al amor.

 

 

SU MEJOR APORTACIÓN AL CINE SIN DUDA FUÉ "GIGANTE", Y EL COMIENZO DE UNA BELLA AMISTAD CON ELIZABETH TAYLOR

 

 

La decisión de interpretar el film de Vidor, hizo que Hudson rechazase protagonizar tres películas consecutivas que resultaron ser extraordinariamente taquilleras: ‘Sayonara’, ‘El Puente sobre el Río Kwai’ y ‘Ben Hur’. El fracaso de su elección hizo que Hudson se replantease su carrera. Pasando de ser conocido como un sólido actor dramático a convertirse en roba corazones de señoras y jovencitas en una sucesión de comedias románticas al lado de Doris Day, junto a quien protagonizó títulos como ‘Pijama para dos’, ‘No me mandes flores’ o ‘El deporte favorito de los hombres’, que procuró alternar con otros títulos que no resultarían ser tan financieramente favorables. Con el comienzo del declive de su rotunda juventud, el actor obtendría cómodo refugio en la televisión, en la que reinaría durante casi toda la década de los 70 con ‘McMillan y su esposa’, thriller de homicidios y comedia romántica suave. Pero Hudson como McMillan mantuvo su estatus como uno de los actores mejor pagados de Hollywood. Fumador empedernido y adicto al alcohol desde años atrás, Rock Hudson comienza a tener serios problemas de salud a comienzos de los ochenta. Tan graves que debe ser sometido incluso a una operación para serle implantado un marcapasos. Sin embargo, tras la intervención, en Noviembre de 1981, continúa fumando y su salud se siguió debilitando como quedó físicamente patente en sus últimas apariciones en la pantalla: la película ‘Embajador en Oriente Medio’ que le unió a otro grande también sumergido en adicciones, Robert Mitchum, y el lujoso culebrón televisivo ‘Dinastía’, donde era el maduro amante de una de sus protagonistas. Durante el rodaje de esta última, Hudson, que siempre tuvo dificultades para memorizar sus diálogos, necesitó constantemente de la ayuda de carteles en los que poder leer sus frases, con lo que su trabajo prácticamente se limitó a un recitado. Estos problemas y un evidente declive físico en el tradicionalmente robusto actor, hicieron que todo tipo de rumores sobre su salud circulasen intensamente entre los años 83 y 85, hasta hacerse imparables cuando durante su aparición en el programa televisivo Doris Day’s Best Friends, en Julio de este último año, el actor, visiblemente demacrado e incoherente en sus palabras, provocó un auténtico shock en la audiencia. Oficialmente nadie lo sabía aún, pero a esas alturas, Rock Hudson ya conocía que estaba infectado con el VIH. Un año antes se le había diagnosticado la enfermedad, aunque la versión oficial fue que padecía cáncer incurable de hígado. EL 25 de Julio de 1985, en París, como he mencionado anteriormente, el actor anuncia en rueda de prensa que está muriendo de SIDA. Recibe mensajes de apoyo de todo el mundo del espectáculo, desde la cantante Madonna hasta su gran amigo y ex actor, el entonces Presidente Ronald Reagan. Tres meses más tarde, a los 59 años, moría en EL CASTILLO, su señorial mansión de Beverly Hills.

 

Rock Hudson, de ideas tradicionalmente conservadoras, fue incapaz de exponer durante su carrera su identidad sexual, y para camuflarlo, su agente, que acababa de sufrir el disgusto de ver como uno de sus descubrimientos, Tab Hunter, era arrestado durante una fiesta gay, intentó acallar los rumores que a Rock siempre lo acompañaron, casándolo con Phyllis Gates, de quien se divorció en 1958, tres años más tarde de la boda. Tras la muerte de esta última en 2006, y después de una vida en la que aseguró haber vivido plenamente esos tres años junto a su esposo, se supo que Gates era lesbiana y que contrajo matrimonio con el actor por puro interés financiero. Así era un porcentaje muy elevado del mundillo del cine, todos intentaban parecer lo que no eran...!!que tiempos aquellos!!.

El astro, abiertamente gay en círculos privados, tuvo numerosos amantes masculinos a lo largo de su vida. Algunos no tan oficiales pero tan famosos como: Marlon Brando, Tyrone Power o Burt Lancaster, y otros menos populares como el novelista Armistead Maupin, Jack Coates, Tom Clark o su último amante oficial, Marc Christian, quien acabaría heredando, tras una batalla legal, su mansión en las colinas de Hollywood, pese a que en el momento de su muerte, Christian residía en la casita de invitados mientras que fue Tom Clark, ex pareja del actor, quien estuvo en todo momento con él, acompañándolo en los dos últimos meses de su vida. Diversas publicaciones posteriores hablaron de la afición de Hudson por chaperos de lujo, incluyendo a comienzos de los sesenta algunos de los jugadores de fútbol americano de la Universidad de Kentucky o una presunta boda/broma de Hudson a comienzos de los 70 con su amigo Jim Nabors, que la mala-rumorología-gay de la época bautizó como ‘Rock-Pyle Wedding’. Rock Hudson, que fue más un hombre de acción que de gestos inútiles, se negó a ver su tumba cubierta de flores, por lo que tras su fallecimiento, sus restos fueron incinerados y sus cenizas lanzadas al Pacífico. Poco antes de su fallecimiento, entregó un jugoso donativo para lucha contra la enfermedad que le había matado.

Después de su muerte, el mundo quedo consternado, como paralizado, nadie daba crédito a su rápida desaparición, pero de algo sirvió, como él confesó en su día, porque tras su fallecimiento, su intima amiga, Elizabeth Taylor, creó, junto a otros, la Fundación más grande de Estados Unidos para la investigación del VIH y el apoyo a las víctimas del SIDA. Pero sobre todo, su muerte cambió para siempre el retorcido concepto que el Mundo tenía sobre el SIDA, como mal aislado de pervertidos sodomitas. Hudson le puso, frente al resto del Mundo, un rostro a la horrible enfermedad, humanizando a sus enfermos y generando una corriente que ya sería imparable de apoyo a la investigación y pérdida de temor frente a los infectados. Y como hombre, dejó claro a quien lo quiso ver, sin haberlo sabido ver antes, que homosexualidad y masculinidad no tenían porque ir nunca por separado.

 

AMIGO Y ÚLTIMO AMANTE DEL ACTOR

 

George Nader, actor, amigo y confidente dijo de Rock:

-"Tenia el don de conmover al público ya desde sus principios. Las estrellas tienen un motor de gran potencia en su interior que genera magnetismo animal. Conectan el motor y la emoción empieza a fluir por los ojos, por los sentidos, no sabemos cómo, pero sale de la pantalla y llega a la gente que está sentada en un cine a oscuras. Pero para que el público sienta algo, debe existir ese motor interno y Rock lo tenía.-"

 

Los investigadores que luchan contra el sida consideran que aquella decisión de Hudson de hacer pública su enfermedad aportó la ayuda más grande que centenares de campañas publicitarias destinadas a movilizar la opinión pública, y revivir un hecho real tuvo una trascendencia vital en la lucha contra el SIDA. Rock fué el primer famoso relacionado con la epidemia y cuando su enfermedad saltó a la luz, las estrellas de Hollywood descubren una nueva causa por la que abogar. La enfermedad ha tocado a uno de los suyos, y Rock Hudson ha brindado su rostro al SIDA. Para mostrar su interés por la causa, Elizabeth Taylor organizó una gala en beneficio de los enfermos de SIDA el día 19 de Septiembre de 1985. Gracias a ella,  partir de entonces, la gente escuchó mas a los famosos que a los medios y se intentó que el mundo conociera los riesgos que la causan y también aceptar la cruel enfermedad.

 

 

Rock Hudson amó, vivió y sufrió mucho en los años que le tocaron vivir, al final sintió sobre él lo que significada EL OCASO DE UN GALÁN, y yo desde mi humilde CINEPARAISO, he querido demostrar que tras el sufrimiento, se puede uno reír del mundo, conservar sus sentimientos, alzarlos a los cuatro vientos, sin dejar por eso de ser uno de los hombres mas hombres que han existido en las pantallas de todos los cines del mundo. Y aún hoy en día, uno de sus Films mas emblemáticos: GIGANTE, sigue ofreciéndonos la raza, la potencia y el atractivo de todo un hombre, aunque su ocaso ya había entrado en un crepúsculo donde todos nos esperarán.